El Jardín de la Tumba


Autor: Rvdo. Samuel Pagán

Hace más de un siglo, un general británico que caminaba por Jerusalén le pareció notar, en una colina adyacente a la ciudad, y esculpida entre las piedras, una especie de calavera. A simple vista, algunas personas pueden identificar los espacios para los ojos y la nariz. El lugar, desde el año 1884, se conoce como el Calvario de Charles Gordon, la Tumba de Gordon o, simplemente, el Jardín de la Tumba.

Aunque es improbable que este jardín haya sido el lugar donde enterraron a Jesús o que el Calvario histórico estuviera en ese particular montículo, el espacio es ideal para los diálogos en torno a los eventos que siguieron a la crucifixión de Jesús y la disposición de su cuerpo, de acuerdo con las costumbres funerarias de la época.

De pronto, el lugar se convierte en un gran salón de clases que puede ser útil en la educación de peregrinos que llegan a la Tierra Santa con deseos de comprender su fe y analizar las implicaciones de sus creencias. El Jardín de la Tumba, en este sentido pedagógico, es un marco ideal para analizar las narraciones de la resurrección de Cristo.

De la lectura de los evangelios se desprenden dos tipos de relatos en torno al tema. Los primeros afirman que la tumba de Jesús estaba vacía, cuando algunas mujeres fueron a ungir el cuerpo del crucificado. Esas porciones bíblicas destacan el asombro de las mujeres y el mensaje que recibieron.

El segundo grupo de textos bíblicos que presentan la resurrección del Señor, afirman las apariciones a sus discípulos. Esas narraciones enfatizan el mensaje que debían proclamar. En ese contexto se ubica la llamada «gran comisión» a los apóstoles, en la que les envía a continuar la labor educativa que él había comenzado en Galilea. En esta ocasión, el mensaje del joven profeta nazareno no debía quedar confinado en las fronteras de la Palestina ocupada por los soldados romanos, sino que debía diseminarse por todo el mundo.

En efecto, el Jardín de la Tumba es un lugar privilegiado para analizar las implicaciones del mensaje de Jesús que tienen repercusiones que sobrepasan los límites del tiempo y las culturas. Y en este particular contexto pedagógico, se debe privilegiar la prioridad que el Señor le dio a la gente en necesidad: Personas cautivas de cuerpo y alma; hombres sin sentido de dirección en la vida; mujeres dolidas por una sociedad de llena prejuicios y cautiverios; niños que no eran tomados en consideración; y ancianos y ancianas abandonados a su propia suerte y a la merced de familiares y vecinos…

El Jardín de la Tumba es un recurso visual extraordinario para analizar las repercusiones transformadoras y liberadoras del discurso y las acciones de Jesús.

La gente es feliz o bienaventurada, de acuerdo con su doctrina, no por lo que tiene y acumula, sino porque trabaja por la paz…
Las personas dichosas son las que fundamentan el mensaje de la paz en la implantación de la justicia.

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El Rvdo. Samuel Pagán, oriundo de Puerto Rico, es ministro ordenado de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo), que en la actualidad sirve como decano de programas hispanos en elCentro de Estudios Bíblicos en Jerusalén. Ha servido, además, como pastor de diversas congregaciones; como traductor, consultor de traducciones de la Biblia y coordinador regional de traducciones para las Sociedades Bíblicas Unidas; como profesor visitante en diversos seminarios y universidades en los Estados Unidos, América Latina, el Caribe, Europa, y el Oriente Medio y Lejano; como profesor y decano académico del Centro para la educación teológica en Florida; y como profesor, decano académico y presidente del Seminario Evangélico de Puerto Rico.

El Dr. Pagán posee los siguientes grados académicos: Bachillerato en Ingeniería Química de la UPR-Mayagüez, Maestría en Divinidad del Seminario Evangélico, Maestría en Teología del Seminario Teológico Princeton, Doctorado en Literatura Hebrea del Seminario Teológico Judío, y Doctorado en Sagrada Teología del Centro para la Educación Teológica de Florida; además, ha hecho estudios post-doctorales en lingüística y antropología en la Universidad de Texas, y en geografía bíblica en el Centro Avanzado para la Educación Teológica en Jerusalén. Ha escrito más de 40 libros de teología bíblica y cientos de artículos académicos y pastorales sobre temas teológicos y pastorales; y, además, ha editado varias revistas de educación cristiana transformadora y cinco Biblias de estudio. También escribe regularmente sobre temas religiosos y sociales en diversos periódicos en EUA, España y AL.

Vive en la actualidad en Jerusalén y Orlando, junto a su esposa, la Dra. Nohemí Pagán; tiene dos hijos, Samuel (casado con Yasmín) y Luis Daniel (casado con Ileana); tres nietos, Samuel Andrés y Mathew Alexander, Ian Gabriel; y una nieta, Natallie Isabelle.